jueves, 22 de febrero de 2007

Cosas que pasan


Lo que les voy a contar sucedió el 15 de febrero, cuando acudía a una de mis citas en el C.P. San Pedro de Alcántara de Badajoz. Es un colegio de la zona cercana a la Plaza Alta centro histórico, y recién recuperado, de la ciudad. Esta zona ha sido durante mucho tiempo habitado por una mayoría de etnia gitana… pero las cosas cambian, y como las viviendas son baratas también algunas personas provenientes de Marruecos, Rumania, etc. se están instalando por allá.
Y eso hace que las cosas cambien… despacio… y el 15 de febrero yo me hice consciente de ello… y de cómo este programa pone su granito de arena para trazar la senda de otras y otros.

Justo hacía un mes, el 14 de enero, llegaron al colegio Joseline y su hermano Manuel, provenientes de Bolivia. Yo conozco un poco a Joseline, ella es tan callada, educada y hermosa como ustedes alcancen a imaginar. Estoy con ella, y ella está conmigo, en el grupo de 5º de primaria; a su hermano no lo conozco porque está en 2º… y yo no interactuó con ese curso… o quizás sí…

El grupo de 6º de primaria me esperaba emocionado, con sus cuentos listos, corregidos, temblorosos… y me los contaron, y todos me llegaron al alma, pero sobre todos este:

Yo me siento muy mal por el niño boliviano Manuel de segundo. Le pega todo el mundo y ese niño necesita amor. Tenemos que darle amor tenemos que ser sus amigos, yo le pregunto ¿Manuel quieres jugar al fútbol? Y el me dice “no, no quiero”. Y después le digo “Hola primo! Y juego con él y él me dice “primo, tu eres mi amigo” y yo le digo Sí soy tu amigo del alma. Ese niño es cariñoso y yo sé que la mayoría no quiere jugar con él ¿y porqué? Porque sea boliviano no, amigos, no yo soy gitano y estoy orgulloso por tenerlo de amigo. Pero algunos no se juntan con él o le pegan porque no es gitano. Somos todos iguales y no tenemos que ser así, no, porque yo sea gitano no voy a jugar con ese niño él es uno más de nosotros y le tenemos que dar cariño, amor, solidaridad.

Si me enterneció el cuento, fue sobre todo, porque tras leerlo, su autor sonrojado me confeso que hace cuatro años llegó al colegio un niño peruano, y que él y otros le habían hecho la vida imposible, su objetivo era que la familia lo cambiara de colegio… ¿por qué lo hacían?… porque entonces pensaban que el suyo era un colegio “sólo” para gitanos… pero ahora le da vergüenza recordarlo. De todas formas no lo olvida, porque su profesora le dice que “si olvidas lo que has hecho mal lo puedes repetir”. Nuestro compromiso de aquel día: explicar a los niños y niñas que pegan a Manuel, que los gitanos son buenas personas que saben convivir y compartir… ¡y defender a Manuel!

2 comentarios:

  1. si lo has hecho bien, pero tus amigos somos un desastre o demasiados liadas. me ha gustado mucho esta experiencia me gustaria trabajar contigo en un cole.
    Muchos besos

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  2. Ipe enhorabuena espero que sigas escribiendo en este blog y así compartimos tus textos y tus vivencias un beso

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